La Leyenda de Pac-Man [Creepypasta]

"Transmisión de Nikolai Peckmann: Tercer día en la nave, creo que no estoy solo, ellos me persiguen, tal vez pueda averiguar algo"

 

Soy Never More y bienvenidos sean todos a esta nueva sección Creepypasta.

 

Todo el mundo conoce el famoso juego Pac-man. Lo que no todo el mundo conoce es la leyenda de la historia que originó el famoso juego de Namco.

En el año 1976, el astronauta Nikolai Peckmann fue enviado en una misión cooperativa entre la NASA y la FKA (USA y URSS), esta era una misión solitaria a una estación espacial llamada Mission Six (Misión 6) para estudiar los niveles de radiación cósmica y las extrañas circunstancias con las que perdieron la vida cuatro miembros de su última tripulación.

 

Los rayos cósmicos, también llamados radiación cósmica, son partículas subatómicas procedentes del espacio exterior cuya energía, debido a su gran velocidad, cercana a la velocidad de la luz. En 1911, Victor Franz Hess, físico austríaco, demostró que la ionización atmosférica aumenta proporcionalmente a la altitud. Concluyó que la radiación debía proceder del espacio exterior.

Todo transcurrió sin incidencia alguna hasta el tercer día, en el que las transmisiones de Peckmann llegaban a la torre de control en la Tierra entrecortadas y su voz comenzaba a mostrar delirios y signos de paranoia, considerando las horas de delay (demora) que habían entre la nave y la tierra, era difícil estar seguros del estado actual en que se encontraba.

 

Sus mensajes aseguraban que estaban ocurriendo cosas muy extrañas, sintiéndose observado y seguido en todo momento y comenzando a pensar que se trataba de los espíritus de los astronautas muertos, que lo perseguían a lo largo de toda la estación.

 

Los mensajes demostraban los pensamientos de un hombre que estaba perdiendo la razón con paranoia creciente y alucinaciones.

En la Tierra, observaban las grabaciones de algunas cámaras de la estación, donde se veía a Peckmann corriendo a lo largo de los pasillos, mirando continuamente hacia atrás como si alguien le buscara, deteniéndose y apoyándose nervioso en las paredes para tomar analgésicos y conseguir calmar su inquietud y disipar la imagen de esos fantasmas invisibles que le atormentaban.

 

En la tierra, los miembros del equipo de control estaban cada vez más preocupados, por sus delirios y por la cantidad de remedios (drogas) que estaba ingiriendo, además tenia el agravante de que sus corridas y escapes lo mantenían agitado y eso afectaba a los niveles de oxigeno calculados para el periodo orbital.

Nikolai afirmó que los espíritus de los cosmonautas muertos venían para reclamarle, y que él tuvo que seguir moviéndose para evadirlos. Él gritaba esto que si él pudiera capturar estos espíritus él mismo podría averiguar algo sobre su muerte, claro está, mientras él todavía tenía la fuerza, y así él podría ayudar a la investigación. Realmente los delirios de un hombre insano.

 

Las comunicaciones eran cada vez peores. Sólo se conseguía recibir transmisiones y mensajes entrecortados en la torre de control. Cerca del quinto día, comenzaban a fallar las comunicaciones con las cámaras. La actividad del astronauta se había incrementado de tal manera, que se detectó que había consumido todas las provisiones, botiquines y frutas administradas para el viaje antes de lo previsto, colocándolo en una situación delicada, ya que era imposible enviar otra tripulación de rescate antes de que muriera por inanición.

Después de un largo periodo de interrupción de la transmisión, que eran ya muy frecuentes, la torre de control recibe una transmisión entrecortada en la que se oye algún ruido y a Peckmann gritar.

 

Desde la torre de control se intentan restablecer las comunicaciones, sin suerte. Cuando finalmente lo consiguen, reina un silencio absoluto. No hay rastro de Peckmann. Tras varias investigaciones sólo consiguen encontrar en una de las cabinas de la estación, su traje espacial completamente vacío, tirado en el piso.

Fue determinado que otra misión para la recuperación de datos o prolongar más la investigación sería una desperdicio del dinero de los contribuyentes, y a la estación espacial le permitieron ir a la deriva de la órbita en el espacio profundo - un fracaso para no ser mencionado nunca otra vez.

 

Se rumorea que se descartó la posibilidad de enviar otra tripulación de reconocimiento, archivando el caso para olvidarlo completamente… Aunque, según dicen… todo es solo una leyenda ¿No?.